
Tres mil años, ordenados para una semana.
El problema de Roma no es qué ver, sino en qué orden. Armamos el recorrido en orden cronológico —empieza bajo tierra y termina en el barroco— para que la ciudad tenga sentido y no sea una lista de ruinas sueltas.
Basílicas y calles romanas bajo el nivel actual.
Entrada combinada con acceso a las áreas restringidas.
Cena en una trattoria de familia.
Museos antes de la apertura general.
Los imperdibles de Roma, con alojamiento y traslados privados resueltos.
Ritmo pausado, dos excursiones fuera de la ciudad y cenas reservadas.
Itinerario armado desde cero según tus fechas, tu ritmo y tu presupuesto.
Trabajamos Roma todo el año, pero cada temporada cambia el itinerario y el precio. Te proponemos las fechas según lo que quieras ver y cuánta gente estés dispuesto a cruzarte.
Contanos fechas aproximadas y con quién viajás. Te responde un profesional que conoce el destino, no un formulario automático.
Roma. ¿Con quién viajás?